Ingredients
Scale
Para el caramelo:
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de agua
- Unas gotas de zumo de limón
Para el flan:
- 200 ml de agua
- 100 ml de zumo de limón (preferiblemente fresco)
- 150 g de leche condensada
- 2 sobres de gelatina de limón
- 500 ml de nata para montar (fría)
- 40 g de azúcar glas
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
Instructions
1. Preparar el caramelo:
- Antes de comenzar con el caramelo, unta las paredes del molde con un poco de aceite vegetal para facilitar el desmoldado posterior.
- En una sartén pequeña, coloca las 4 cucharadas de azúcar junto con la cucharada de agua y unas gotas de zumo de limón.
- Calienta a fuego medio, removiendo ocasionalmente, hasta que el azúcar se disuelva y adquiera un tono dorado. Ten cuidado de no sobrecocinarlo, ya que el caramelo puede amargar si se quema.
- Una vez que el caramelo esté listo, viértelo en el fondo del molde de flan, cubriendo bien toda la base. Deja enfriar mientras preparas el flan.
2. Disolver la gelatina:
- En una cacerola mediana, vierte los 200 ml de agua y los 100 ml de zumo de limón.
- Calienta a fuego medio-alto y lleva la mezcla a ebullición.
- Cuando el líquido esté hirviendo, añade los 2 sobres de gelatina de limón, removiendo constantemente hasta que la gelatina se disuelva completamente.
- Retira del fuego y deja que la mezcla se enfríe un poco. Cuando esté templada, incorpora los 150 g de leche condensada, mezclando hasta que obtengas una mezcla homogénea y sin grumos.
3. Montar la nata:
- En un bol grande, vierte los 500 ml de nata para montar, asegurándote de que esté bien fría. Esto es fundamental para que la nata monte adecuadamente.
- Con la ayuda de una batidora de mano o una batidora eléctrica, comienza a batir a baja velocidad.
- Después de un minuto de batido, añade los 40 g de azúcar glas y la cucharadita de azúcar vainillado.
- Aumenta la velocidad de la batidora y sigue batiendo hasta que la nata tenga una textura semimontada, es decir, debe estar cremosa y suave, pero no demasiado firme.
4. Integrar y refrigerar:
- Una vez que la mezcla de gelatina y leche condensada se haya enfriado lo suficiente (pero aún esté líquida), empieza a añadirla poco a poco a la nata montada.
- Utiliza movimientos envolventes para combinar ambas preparaciones sin perder el volumen de la nata. Es importante hacerlo con suavidad para que el flan quede ligero y esponjoso.
- Vierte la mezcla final en el molde que has preparado previamente con el caramelo.
- Cubre el molde con papel film y refrigera durante al menos 6 horas, o hasta que el flan esté completamente firme.
5. Desmoldar y servir:
- Una vez que el flan haya cuajado y esté firme, retira del refrigerador.
- Para desmoldarlo fácilmente, pasa un cuchillo delgado alrededor de los bordes del molde.
- Coloca un plato grande sobre el molde y, con cuidado, voltea el flan. Si lo deseas, puedes decorarlo con rodajas de limón fresco para darle un toque extra de frescura.