Rajas Poblanas con Pollo: Receta Tradicional Mexicana Cremosa y Deliciosa

Introducción

Las rajas poblanas con pollo son uno de los platillos más emblemáticos y reconfortantes de la cocina mexicana. Esta receta combina el sabor suave y ligeramente picante de los chiles poblanos asados con la cremosidad de la crema y el queso, el dulzor del elote y la jugosidad del pollo deshebrado. Perfecta para acompañar con tortillas de maíz o como guarnición, es una opción ideal tanto para comidas familiares como para cenas especiales. A lo largo de esta guía, exploraremos su historia, preparación paso a paso, consejos de maridaje, variaciones, beneficios para la salud y más.

Visión General de la Receta:

  • Nivel de dificultad: Fácil

  • Tiempo de preparación: 30 minutos

  • Tiempo de cocción: 30 minutos

  • Raciones: 4 a 6

  • Ideal para: comida casera, reuniones familiares, almuerzos o cenas reconfortantes

  • Sabor predominante: Suave, cremoso y ligeramente picante

Historia y Origen de las Rajas Poblanas con Pollo:
Las rajas poblanas tienen su origen en el estado de Puebla, México, una región conocida por su rica herencia culinaria. El chile poblano, ingrediente estrella del platillo, es originario de esta región y ha sido utilizado en numerosas preparaciones tradicionales, incluyendo el célebre chile en nogada. La versión con pollo y crema es una evolución de la receta básica de rajas con crema, a la cual se le incorporó proteína para convertirla en un platillo principal más completo. A lo largo del tiempo, esta receta ha sido adoptada en todo el país y ha encontrado su lugar en la cocina contemporánea como una opción sabrosa, nutritiva y accesible.

Ingredientes:

  • 4 chiles poblanos grandes

  • 1 cebolla grande

  • 2 dientes de ajo

  • 2 pechugas de pollo (sin piel y deshuesadas)

  • 1 taza de crema (puede ser crema mexicana o agria)

  • 1/2 taza de queso fresco o queso crema

  • 1 taza de elotes (maíz dulce desgranado)

  • 1/2 taza de caldo de pollo

  • Sal y pimienta al gusto

  • Aceite vegetal

  • Tortillas de maíz (opcional, para acompañar)

Instrucciones (Paso a Paso Detallado):

  1. Asado y preparación de los chiles poblanos:

    • Lava los chiles poblanos y sécalos con una servilleta de papel.

    • Asa los chiles directamente sobre la flama de la estufa o en un comal caliente, girándolos constantemente hasta que toda la piel esté completamente negra y ampollada.

    • Colócalos en una bolsa de plástico y ciérrala. Déjalos sudar durante unos 10 minutos; esto facilitará el desprendimiento de la piel.

    • Retira los chiles de la bolsa, pela cuidadosamente la piel quemada, y elimina las semillas y venas.

    • Corta los chiles en tiras delgadas (rajas) y reserva.

  2. Cocción del pollo:

    • En una olla mediana, coloca las pechugas de pollo y cúbrelas con agua. Agrega una pizca de sal.

    • Cocina a fuego medio-alto durante unos 15-20 minutos o hasta que el pollo esté bien cocido.

    • Saca las pechugas, déjalas enfriar un poco y desmenúzalas en tiras delgadas o deshébralas con ayuda de un tenedor. Reserva el caldo de cocción para utilizar más adelante.

  3. Sofrito de cebolla y ajo:

    • Corta la cebolla en rodajas finas y pica los dientes de ajo.

    • En una sartén grande, calienta dos cucharadas de aceite vegetal a fuego medio.

    • Agrega la cebolla y el ajo, y sofríe durante 5-7 minutos hasta que la cebolla esté suave y translúcida, sin que se dore demasiado.

  4. Incorporación del chile y pollo:

    • Añade las rajas de chile poblano a la sartén con la cebolla y el ajo. Mezcla bien.

    • Incorpora el pollo desmenuzado y revuelve para integrar todos los sabores. Cocina durante 5 minutos.

  5. Agregar elote, crema y queso:

    • Añade el elote desgranado (puede ser fresco, congelado o enlatado bien escurrido) y mezcla con el resto de los ingredientes.

    • Vierte la taza de crema y mezcla bien.

    • Agrega el queso fresco desmoronado o el queso crema en cubos pequeños.

    • Poco a poco, añade el caldo de pollo hasta alcanzar la textura cremosa deseada.

    • Cocina a fuego bajo durante 5 a 7 minutos, removiendo con frecuencia para evitar que se pegue.

    • Ajusta el sazón con sal y pimienta al gusto.

  6. Servir:

    • Sirve las rajas poblanas con pollo bien calientes.

    • Acompaña con tortillas de maíz calientitas para hacer tacos, o sirve como guarnición junto a arroz blanco o integral.

Sugerencias de Acompañamiento y Maridaje (sin alcohol):

  • Agua de horchata o jamaica: Estas bebidas tradicionales mexicanas complementan perfectamente el sabor de las rajas.

  • Arroz blanco o arroz con zanahoria: Una guarnición clásica y neutra que equilibra la cremosidad del platillo.

  • Ensalada verde con aguacate y limón: Aporta frescura y un toque ácido que contrasta deliciosamente.

  • Tortillas de maíz recién hechas o calentadas: Para hacer tacos o acompañar cada bocado.

Variaciones de la Receta:

  • Con champiñones: Agrega champiñones laminados junto con las cebollas para una versión vegetariana o más rica en vegetales.

  • Sin pollo: Puedes hacer solo las rajas con crema y elote como acompañamiento.

  • Con carne de res deshebrada: Para una versión más robusta, sustituye el pollo por carne de res cocida y desmenuzada.

  • Más picante: Incorpora unas rajas de chile jalapeño o serrano si prefieres un toque más picante.

  • Con espinacas: Añade un puñado de espinacas baby al final para una versión más nutritiva.

  • Sin lácteos: Usa crema vegetal y queso sin lactosa si tienes intolerancia.

Beneficios para la Salud:

  • Fuente de proteína magra: Gracias al pollo, aporta una buena cantidad de proteínas sin exceso de grasa.

  • Rico en antioxidantes: Los chiles poblanos son una excelente fuente de vitamina C y antioxidantes.

  • Fibra natural: El elote proporciona fibra que mejora la digestión.

  • Aporte de calcio: La crema y el queso ofrecen calcio importante para los huesos.

  • Bajo en carbohidratos: Ideal para quienes cuidan su consumo de harinas si se consume sin tortillas.

Notas Importantes:

  • Si usas elote enlatado, asegúrate de escurrirlo bien antes de agregarlo a la sartén.

  • Puedes usar crema baja en grasa o yogurt natural sin azúcar para una versión más ligera.

  • El chile poblano no es muy picante, pero si tienes sensibilidad a los chiles, pruébalos antes de integrarlos.

  • Esta receta se conserva bien en el refrigerador hasta por 3 días y se puede recalentar sin perder textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ):

¿Puedo usar otro tipo de chile en lugar del poblano?
Sí, puedes usar chile Anaheim o chile pasilla fresco si no encuentras poblanos, aunque el sabor variará ligeramente.

¿Se puede hacer esta receta sin carne?
Sí, puedes eliminar el pollo y hacer rajas con crema, elote y champiñones o espinacas como alternativa vegetariana.

¿Cuánto tiempo duran las rajas poblanas con pollo en el refrigerador?
Duran entre 3 y 4 días si se almacenan en un recipiente hermético.

¿Puedo congelar esta receta?
No se recomienda, ya que la crema tiende a separarse al descongelarse, alterando la textura del platillo.

¿Qué tipo de queso es mejor para esta receta?
El queso fresco aporta un sabor suave, mientras que el queso crema da una textura más untuosa. Puedes usar cualquiera según tu preferencia.

Conclusión:
Las rajas poblanas con pollo son una joya de la cocina mexicana que combina lo mejor del sabor tradicional con una preparación sencilla y versátil. Este platillo es perfecto para compartir en familia o sorprender a tus invitados con un guiso lleno de sabor, textura y autenticidad. Ya sea servido en tacos, acompañado de arroz o como plato principal, siempre ofrece una experiencia reconfortante y deliciosa. Anímate a prepararlo y disfrutar de esta receta que honra los sabores de México con cada bocado.

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